El castillo de Alburquerque se sitúa encaramado en la sierra de la Carava desde donde se domina la comarca de los Baldíos y la frontera portuguesa. En la ladera norte del castillo se sitúa la villa de Alburquerque y hacia el sur, en cambio, la orografía es muy abrupta sirviendo muy bien para los fines defensivos para los que se construyó.La rehabilitación comprende la renovación completa de las instalaciones existentes en las zonas comunales, la nueva construcción de un cuerpo de habitaciones en las dependencias históricas del castillo adscritas a la función ya mencionada y la construcción de una zona de habitaciones junto al lado este del castillo, en sustitución de unos espacios aterrazados pertenecientes a la última fase del mismo. La premisa básica del proyecto de construcción del cuerpo de habitaciones es la de producir un mínimo impacto dentro del castillo, de forma que no se altere significativamente la percepción de los espacios interiores del mismo y las vistas desde los diversos ángulos existentes en él, ya que la configuración topográfica propia de la colina donde se asienta el castillo provoca que existan vistas de las diversas cubiertas aterrazadas desde las terrazas situadas a mayor cota. La propuesta de actuación aprovecha la zona de acceso a cocinas y comedor del albergue para crear un espacio de acogida y relación bajo una cubierta de madera que alberga la entrada a las nuevas dependencias y el acceso a la planta superior del cuerpo de comedores donde se sitúan diversas habitaciones. Una parte de las habitaciones se abren al espacio del antiguo patio de armas por medio de estrechos huecos a modo de saetera de los cuales los cuatro centrales se sitúan en unos contrafuertes con forma triangular. La iluminación de estas estancias se resuelve con unos lucernarios en las terrazas de cubierta enrasados con el pavimento. El resto de las habitaciones se abre hacia unos patios de reducido tamaño situados junto al corredor de comunicación.En la zona de cubierta se delimita un camino de acceso al baluarte incluido en la muralla que se pavimenta con piedra de pequeño tamaño al estilo portugués, que se desarrolla entre un elemento que conforma el lucernario corrido que sirve para la iluminación del corredor de acceso a las habitaciones y un muro bajo en piedra que disimula las ventilaciones de los baños de las habitaciones situadas debajo.